LOS VAGOS QUE SE DISFRAZAN DE ESTUDIANTES

En esta oportunidad y no siendo algo que yo crea que tenga solución inmediata, he decidido tocar el manoseado tema de la educación. Mi opinión personal, es que el recurso humano profesional de los colegios de Chile tiene un nivel medio y bueno. Yo no soy de las que cree que la falta de logros es culpa de los profesores, todo lo contrario, es culpa del sistema educativo, el que siempre ha sido una eterna experimentación frustrada. Copiamos el modelo español y fracasó, copiamos el modelo alemán y fracasó, copiamos el modelo suizo y fracasó, incluso a principios del siglo 20 copiamos el modelo ingles, el que fue el más acertado, pero para su época. Hoy estamos entre el norteamericano y franco canadiense. "Dejar ser, libertades individuales, apertura de las escuelas, que el alumno genere sus propios conocimientos y que la libertad sea parte del aprendizaje". En pocas palabras un sistema incluyente, democrático hasta decir basta y constructivista.

Pues bien, yo les diré ¿por qué fracasan?:
1- No somos europeos ni gringos 
2- Nuestro alumnos son flojos rematados
3- El modelo educativo no vale un peso
4- La democracia en la escuela es un cáncer para el aprendizaje y el método
5- Los jóvenes tienen problemas con el sexo, el alcohol, las drogas, y la disciplina.
6- Los apoderados son encubridores
7- Los profesores están impedidos de aplicar disciplina
8- Los derechos del niño encubren a delincuentes
9- Las marchas ensalzan a nuevos líderes negativos
10- El gobierno no se pone los pantalones
11- El gobierno usa calzones

La verdad es que en muchas escuelas de Chile, el profesor es un mártir, porque tiene que soportar a pequeños hombres y mujeres, que no lo son aún, y estar atentos a su humor, a sus caprichos y a su espantosa insolencia. Estos jóvenes que portan uniforme, terminan por repetir el curso, echarle la culpa al profesor y por lo general terminan siendo la lacra social de Chile, esa que no hace nada de sus vidas, salvo doparse y tener sexo. Si mis palabras les parecen fuertes, quiero aclarar que no estoy escribiendo como profesional, sólo como una mujer que observa el caos en la educación chilena y sobre todo a los alumnos y alumnas de varias escuelas de Chile (miles) que tienen un cerebro de quinta y que ningún profesor podrá hacer cambiar.

El profesor debe enseñar, y no lidiar con animales, ni con alcohólicos, ni con gente que no tiene respeto por el profesor. Otro problema grave, son los apoderados que siempre apoyan al niño o niña y terminan poniéndose de parte de él y no escuchan al profesor o lo ven como a un enemigo. Esto es más recurrente de lo que todos podrían pensar, pero si las estadísticas no fallan, por cada 10 apoderados o mamás que apoyan a sus hijos en su flojera y conducta errática y desordenada, 8 serán padres de hijos repitentes en algún momento de sus vidas. Esto suele hacer crisis en la enseñanza media y se debe más que nada al dejar ser, al modelo pernicioso que le permite al estudiante exigir derechos que jamás debió tener. Una persona que no es adulta ni madura, y que goza de los derechos de un adulto independiente, está destinado a fracasar en todo.

Nadie le puede pasar un arma cargada a un niño de 5 años, porque lo que pasará es claramente imaginable. Pues bien, con las libertades escolares y estilos de vida permisivos, los que son prácticamente aplaudidos por algunos desubicados padres, es lo mismo. Se termina con ociosos(as) que fracasan en la vida y luego ese fracaso es esgrimido como un fracaso de la escuela, del profesor, del clima, de la lluvia ácida, de cualquiera, menos de los apoderados o del propio estudiante.

Toda esta introducción, es nada más que el paso a un relato de un profesor canadiense que llegó a Chile a hacer clases a una esuela y que se encontró con una terrible realidad. Les dejo el texto tal cual lo escribió este nuevo mártir de la educación, que pretendía ilusamente enseñar y educar, a una tropa de ignorantes, vagos y delincuentes con uniforme.

"Profesor Canadiense lamenta lo humillados que están sus colegas en nuestro país y asegura que el problema está en el gobierno central, en la televisión, en las libertades, en los padres y en el seno familiar".

ESTA ES LA HISTORIA
Juan Carlos Gaete o "Mister G" nació en Chile, pero cuando tenía apenas 7 años emigró a Canadá donde es profesor de música, de inglés y además es administrador de empresas.
Ha recorrido varios países y al enterarse del programa de gobierno "Chile aprende inglés", quiso volver a este país pese a que tenía ofertas desde la prestigiosa Universidad de Beijing en China.
A fines de agostó llegó a Chilito, (primer condoro) específicamente a Villa Alemana y comenzó su recorrido por distintas corporaciones municipales, donde planeaba trabajar con adultos y aplicar el sistema canadiense que es el inglés mundial.

HORROROSO
"Mientras espero eso, me llaman de una escuela en Villa Alemana y me piden que haga clases de música. (El peor condoro) –Me presenté en la escuela y ha sido lo más horrorizante que he vivido en toda mi vida. Eso era una selva de salvajes y animales, así que consulté con Valparaíso y Quilpué y me dijeron que me iba a encontrar con la misma experiencia en todos lados".
El profesor en cuestión, analizó la situación vivida y asegura que no existe disciplina, no hay respeto para el profesor. El docente está humillado, desautorizado y asegura que la culpa es de las autoridades de educación, del gobierno y de las familias.
"A las tres semanas dije, no puedo, esta es una falta de respeto y me salí. En las salas los niños no me escuchaban pese a que les llamaba la atención. Volaban los papeles, avioncitos, las chicas de 16 años echaban garabatos al lado mío en la sala. Todo tiene que ver con la sexualidad y el perreo de niños de todas las edades. A mí me sorprendió, nunca vi algo así en mi vida. En Canadá hay disciplina y respeto", aseguró Gaete en su español "agringado".

SOBREPROTECCIÓN
Gaete dice que los estudiantes están sobreprotegidos por el gobierno, como saben que no pueden ser suspendidos de clases, se aprovechan.

"En el colegio donde estaba, los chicos atrevidos me decían póngame dos observaciones si quiere, (tienen seis hojas de observaciones y les da lo mismo), a uno lo amenacé y le dije te voy a poner un 1.0 si no me traes el trabajo y me dijo, póngame dos unos si quiere, y era un chico de apenas octavo año".
Lamenta que los profesores estén atados de manos y no puedan hacer nada por imponerse frente a los alumnos. Señala que los recursos están mal gastados, que el procedimiento que se está adoptando en Chile no es el adecuado y que así como vamos, la educación nunca va a mejorar.

"Yo hablé con otros profesores y están mal. Me decían que aparte de poner observaciones no pueden hacer nada. En una oportunidad eché de clases a una niña de sexto año por insolente. Salió de clases, y la pillé justo cuando le daba puntapiés a la puerta y me hizo un gesto como diciendo ¿y qué? Después vino el inspector y me dijo que ella no podía estar afuera", está todo mal. En Chile el alumno manda, protesta, incendia, destruye, se droga, toma, tiene sexo, dice groserías a los profesores, carretean hasta altas horas de la madrugada y se les trata como estudiantes. Ellos no son estudiantes, ellos sólo son vagos, son sólo el mierdal que evita que Chile logre despegar.

“Lo siento por los profesores de Chile, pero si vuelvo en 30 años más a este país, estoy seguro que la realidad será la misma.” Gaete, profesor Universitario.

Para Tejemedios escribió:
PAZ ROMERO BUSTOS
Psicóloga Clínica